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Exhibición de Camiones y Buses Eléctricos de Cero Emisiones reunió en Santiago a la electromovilidad que ya está en marcha

10 de septiembre de 2026
Exhibición de Camiones y Buses Eléctricos de Cero Emisiones reunió en Santiago a la electromovilidad que ya está en marcha

Este 9 de septiembre, en el marco del Día Mundial del Vehículo Eléctrico, se realizó la Exhibición de Camiones y Buses Eléctricos de Cero Emisiones (ZE-Truck Showcase). El evento reunió buses, camiones, un carro bomba e incluso un auto solar, todos vinculados a soluciones de movilidad de cero emisiones.

La actividad fue parte del Foro Global MOU 2026, desarrollado entre el 8 y el 10 de septiembre y coliderado por CALSTART, a través de su programa Drive to Zero. Reunió a representantes de los 43 países que forman parte del Memorando de Entendimiento Global, entre ellos Chile, que suscribió el acuerdo en octubre de 2021, además de más de 300 socios industriales globales.

El acuerdo establece como objetivo que el 30% de las ventas de camiones y buses nuevos sean de cero emisiones en 2030 y alcanzar el 100% en 2040. En ese contexto, la exhibición permitió acercar al público las tecnologías que ya están disponibles para avanzar hacia una movilidad de menores emisiones, desde vehículos de distribución urbana hasta soluciones para transporte pesado.

A continuación se revisan algunos de los principales vehículos y tecnologías que estuvieron presentes:

Camiones para distintos tipos de operación

La electrificación del transporte de carga presenta desafíos particulares debido a las distancias recorridas, los requerimientos de carga y los tiempos de operación. La exhibición permitió observar alternativas que responden a distintos usos, desde la distribución urbana y la última milla hasta el transporte de larga distancia.

Entre los vehículos de mayor tamaño estuvo el Windrose E700, con una autonomía de hasta 670 kilómetros y una batería LFP de 705 kWh. También se presentó el Scania R 400E, un tractocamión eléctrico con una autonomía promedio cercana a los 400 kilómetros, dependiendo de las condiciones de operación.

Para distribución urbana estuvieron presentes modelos como el Volkswagen e-Delivery 14, con 240 kilómetros de autonomía, y el Sinotruk MC05, con una autonomía de 280 kilómetros. La muestra también incluyó vehículos de Foton y BYD, junto con soluciones especializadas como el Yutong T2 Refrigerado, orientado al transporte de productos que requieren cadena de frío.

Respecto a la conversión de las flotas de carga, Jhan Ramirez, de Foton Motor International, planteó que la adopción de camiones eléctricos exige planificar la operación de otra forma, con rutas y puntos de carga definidos. Además, mencionó que en Chile el proceso partió con los buses. Foton tiene alrededor de 1.500 unidades circulando en Santiago, lo que, según Ramirez, hace atractiva hoy la transición para las empresas de carga para los camioneros:

“La operatividad es el tema más importante para muchos de ellos, porque ponen en la balanza el costo de un camión que puede superar los 200.000 dólares frente a uno diésel que ronda los 100.000. Pero operativamente, con toda la problemática que hay hoy a nivel mundial con el combustible y sus alzas, es mucho más rentable el eléctrico. Además, la energía la puedes producir tú mismo, como cliente propio, con tu flota de paneles solares en tus estaciones, y eso reduce mucho el costo de producción para mover el camión”, explicó.

La infraestructura de carga también es parte del desafío

La transición hacia flotas eléctricas no depende únicamente de contar con vehículos. La disponibilidad de infraestructura de carga es otro de los elementos que deben acompañar este proceso. En la exhibición estuvo presente el PowerYuzz 280, una solución móvil de almacenamiento de energía en baterías (BESS) desarrollada por la empresa chilena Yuzz y combinada con un cargador portátil para vehículos eléctricos.

El sistema cuenta con 280 kWh de capacidad de almacenamiento y busca entregar flexibilidad en lugares donde la infraestructura eléctrica todavía no tiene la capacidad necesaria para responder a las necesidades de carga. Este tipo de soluciones puede ser relevante para empresas que están evaluando incorporar vehículos eléctricos, para operaciones en lugares con una conexión limitada a la red o como apoyo mientras se desarrolla infraestructura de carga permanente.

Rafael Celis, cofundador de Yuzz, explicó que la empresa prueba el estado de salud de baterías de vehículos eléctricos que terminaron su primera vida útil y las integra en contenedores con electrónica de potencia y de comunicación, para que operen como soluciones de almacenamiento.

“Una batería puede estar unos diez años en el vehículo, otros diez años en una segunda vida y después puede reciclarse. Nunca van a quedar tiradas contaminando, siempre se les va a sacar valor. Estamos en un punto crítico. Las primeras flotas de buses eléctricos entraron en 2017-2018, y hacia 2030 se espera el boom de muchas flotas que entraron a principios de esta década. Lo que estamos haciendo es demostrar de forma temprana que la tecnología existe y que hay un modelo de negocio detrás que la hace rentable”, comentó.

Buses eléctricos que ya recorren Santiago

El transporte público fue otro de los protagonistas de la jornada. A diferencia de otras tecnologías que todavía se encuentran en etapas iniciales de implementación, los buses eléctricos ya forman parte de la operación cotidiana del transporte público de Santiago.

Entre los modelos exhibidos estuvo el BYD B12C01, bus de dos pisos operado por Metbus, con capacidad para 112 pasajeros y una autonomía de 280 km. También estuvo el BYD B18C01, bus articulado con capacidad para 140 pasajeros, una autonomía de 300 km y una batería de 422 kWh. Su sistema de recuperación de energía durante el frenado y la desaceleración permite mejorar la eficiencia energética de la operación. La muestra incluyó además los modelos Yutong E12 Pro y Yutong E18 Pro, este último diseñado para operaciones urbanas de alta demanda.

Marcelo Reyes, parte del equipo de la Red Metropolitana de Movilidad y piloto de prueba de los nuevos buses que llegan a Chile, se refirió a cómo ha cambiado la relación de los pasajeros con el transporte público eléctrico. Destacó que estas unidades son menos ruidosas, más amigables con el medio ambiente, y que incorporan puertos de carga USB y USB-C, aire acondicionado, asientos acolchados y mejores acabados. Recordó además que el sistema anterior, las micros amarillas, tenía pisos muy altos, lo que no consideraba a usuarios en silla de ruedas.

“Si eso lo acoplamos con un buen servicio, le estamos entregando al usuario las características que se merece. La gente antes no lo agradecía porque las condiciones eran muy distintas. El cambio generacional empezó a entregar más ventajas que desventajas, y culturalmente también hemos ido creciendo. Hoy, frente a un partido de fútbol de alta demanda, el vehículo ya no se vandaliza como se hacía antes, porque la gente es capaz de reconocer las ventajas y los beneficios que puede otorgar este tipo de vehículo”, reflexionó.

La electrificación como paso relevante para reducir emisiones

La jornada mostró que las soluciones no están concentradas en un único tipo de vehículo ni en una sola tecnología. Existen alternativas para distribución urbana, transporte pesado, transporte público, servicios de emergencia, minería y construcción, junto con nuevas soluciones para infraestructura de carga y almacenamiento de energía.

Chile ya cuenta con experiencias concretas de electromovilidad, particularmente en el transporte público. El desafío ahora es seguir ampliando estas soluciones, generar las condiciones habilitantes para su adopción y avanzar en una electrificación que contribuya efectivamente a la descarbonización de la economía.